¿Cómo mejorar tu relación con la comida?


Mejorar tu relación con la comida implica que tienes que tener en cuenta que todo lo que se relaciona con nuestra supervivencia personal ya sea comer, el sexo, la integridad personal, etc., nos produce placer y satisfacción.

Ésa es la manera en que la Naturaleza se asegura de reforzar ese instinto natural de supervivencia, mediante la asociación de todo aquello que nos ayuda a sobrevivir con una sensación placentera.

En eso consiste mejorar tu relación con la comida, en relacionarte con los alimentos de la manera más natural posible, en el amplio sentido del término.
Pero qué ocurre cuando le damos a la comida un significado distinto…

En la actualidad la comida se ha convertido en una amenaza para una parte de la población, por el temor que les produce engordar o enfermar, a causa de su alimentación.

La comida ha dejado de ser una celebración, para convertirse en algo que miramos con desconfianza y preocupación. En un escenario como éste es imposible establecer una relación natural con los alimentos.

Mejorar tu relación con la comida consiste en restablecer una relación natural y sostenible con los alimentos.

Lo dos principios fundamentales para mejorar tu relación con la comida

  • El significado que le das a la comida: ¿Es tu enemiga o tu aliada?
  • Las opciones culinarias que manejas a la hora de hacer una alimentación saludable y sabrosa. ¿Haces una alimentación variada o restrictiva?

La clave está en el significado que le damos a nuestra alimentación.

Saber comer

¿Qué significado le das a los alimentos?

Hay tres interpretaciones posibles:

Los alimentos son saludables y sabrosos.

  • Elijes alimentarme cocinando y comiendo de manera saludable y sabrosa.

Das preferencia a los alimentos que te aportan nutrientes de calidad y que están cocinados de una manera sabrosa y variada, para que no te resulte aburrido ese estilo de alimentación.

Sientes satisfacción por apostar por la salud y el disfrute de la buena mesa. Sabes que actúas de manera responsable y beneficiosa.

Relación saludable con los alimentos

Los alimentos son el enemigo porque lo que me gusta es lo que me engorda.

  • Tienes pensamientos de tipo revanchista:
  • La vida es injusta necesito compensar las injusticias con algo que me resulta placentero pero lo placentero me engorda.
  • Hay personas que comen de todo y no engordan, no es justo…
  • Caes en comportamiento de tipo represivo:
  • Te privas de determinado tipo de alimentos con mucho esfuerzo, seguido de episodios de perdida de control con atracones.
  • Experimentas sentimientos de frustración y tristeza.
  • Miedo a la perdida de control o a no solucionar tus necesidades de comida saludable y sabrosa.
Alimentación restrictiva

Los alimentos tienen «superpoderes» porque adelgazan, retrasan el envejecimiento y curan el cáncer.

  • Comes solo determinado tipo de alimentos que se consideran “saludables”, en detrimento de otros alimentos más adecuados a tus necesidades reales, pero a los que se les da escaso valor.
  • Puedes experimentar comportamientos obsesivos: La enfermedad o el deterioro físico son vistos como una amenaza y los alimentos como un antídoto.
  • Tienes sentimientos de ansiedad, ira e injusticia. Ante la perdida de control que supone el deterioro y la enfermedad a pesar de llevar una alimentación que según unos criterios erróneos es la más adecuada
La comida, ¿es tu enemiga o tu aliada?

Los dos últimos son patrones de alimentación restrictivos, están basados en el temor. Son los que te hacen más daño porque implican una alimentación muy limitada. No te dan opciones reales, ni te ofrecen variedad ni alternativas.

Muchas personas que cuidan su alimentación de manera exitosa no utilizan patrones restrictivos, porque tienen opciones sabrosas y saludables. No importa que sean vegetarianos o que practiquen una religión que prohibe determinado tipo de alimentos, porque saben cocinar los alimentos de una manera deliciosa y saludable.

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En qué cosiste mejorar tu relación con la comida

En considerar que un alimento saludable no solamente es nutritivo, sino que también es sabroso. Así se construye una relación sostenible y sana con la comida.

Una buena comida atiende a los alimentos de calidad; cocinados y comidos de una manera que produzcan saciedad, buena salud y que conduzca a relación sana con los alimentos.

Cuando hablamos de comida sana, tenemos que prestar importancia a la variedad y sabor.

Muchos trastornos alimentarios surgen de esa mala relación. Hay demasiados mensajes en nuestra sociedad diciendo que hay alimentos malos y buenos.

¿Qué hacer si casi todo lo que comemos es malo?: Dejar de comer puede considerarse una opción viable. Comer menos disminuye el peligro y a ese comportamiento le llamamos anorexia.

También podemos optar por una solución de compromiso. Si considero que los alimentos son, al mismo tiempo, malos y necesarios, podría elegir comer y vomitar: a eso le llamamos bulimia.

O puedo optar por comer solamente alimentos que, según mi criterio, considero saludables, en detrimento de otros que son más necesarios, y a eso le llamamos ortorexia.

¿De que nos extrañamos cada vez que aparece un nuevo trastorno alimentario?

  • Saber comer consiste en darte opciones y alternativas saludables con todo tipo de preparaciones culinarias. Cuando tienes opciones puedes hacer una alimentación saludosa (saludable y sabrosa).
  • Cuando todo está prohibido y no tienes alternativas crearás una mala relación con los alimentos.

Alimentos buenos y alimentos malos

No hay alimentos buenos ni malos. Hay personas que utilizan bien los alimentos, teniendo en cuenta que son una fuente de salud y satisfacción. Otras personas utilizan los alimentos de una manera que les produce una obsesión insana.

Los alimentos no tienen cualidades morales para hacer el bien o el mal.

Tienen ingredientes con sabores que los hacen apetecibles, contienen nutrientes y substancias que favorecen la absorción de esos nutrientes.

Los humanos hemos aprendido formas de cocinarlos que potencian sus efectos nutritivos, que anulan sus efectos nocivos, que potencian su sabor y la sensación de satisfacción que nos producen…

Los alimentos son tan complejos que no podemos basar nuestra relación con ellos, teniendo en cuenta solamente su cantidad de calorías y antioxidantes.

Esta manera de pensar nos está llevando a un gran error alimentario y a una mala relación con la comida.

No hay alimentos que engordan o adelgazan. Los alimentos pueden ser adecuados o inadecuados para un determinado objetivo, que nace de una elección personal bien informada y no el temor a los alimentos malos.

El miedo es algo que se intenta evitar y no un objetivo en sí mismo. No podemos basar nuestra relación con los alimentos exclusivamente en el miedo. Así te limitas y creerás que no tienes opciones.

Tener alternativas

¿Y si solo como alimentos buenos?

El argumento de elegir un alimento bajo criterios solamente nutricionales, es una forma de “engañar” a nuestro instinto de supervivencia. Estamos haciendo una elección basada en el temor que nos produce enfermar o envejecer.

Cuando es el miedo lo que te impulsa, actuarás tratando de evitar lo que temes y así nunca alcanzarás tus objetivos.

De esa manera le das la iniciativa a tus temores, que dictarán tu conducta alimentaria y te convertirán en su víctima. Estás obviando la relación placentera que has de mantener con los alimentos y esta relación placentera se basa en conocer como preparar de manera sabrosa tus alimentos: En darte opciones.

No hay que olvidar que los alimentos no solo sirven para nutrirnos. También deben proporcionarnos una satisfacción sensorial y psicológica, necesarias para construir una relación sana con la comida.

Decía Oscar Wilde que lo mejor para evitar la tentación es caer en ella. Aquello que más reprimes, es lo que más fortaleces.

Es necesario que tomes un camino en el que no tengas que luchar contra las tentaciones, que te ofrezca unas alternativas realmente satisfactorias.
Por eso estás siempre luchando: No sabes cómo puedes comer sano y, al mismo tiempo, sabroso. Es fundamental elegir según el binomio, salud + satisfacción.

¿Qué ocurre si frustras constantemente esa satisfacción que suele ir asociada a tu instinto de supervivencia?

Cuando una persona no está satisfecha, vive irritada, frustrada, de mal humor y actúa compulsivamente movida por un impulso.

Los alimentos que se comen por impulso suelen formar parte del grupo que podríamos llamar «bombas de calorías». No te satisfacen y no te llenan. Están diseñados para sigas comiendo más, porque crean una ilusión de satisfacción falsa. Por eso repites esa conducta automática. Buscas una satisfacción que no está en ese tipo de alimento, que no es un verdadero alimento. Es un invento de la industria y no de la naturaleza.

Vuelvo a recordarte que la naturaleza utiliza la satisfacción que proporciona la buena comida, para garantizar nuestra supervivencia. Un alimento saludable es aquel que no solamente es nutritivo, sino que también es sabroso; es así como se construye una relación sostenible con la comida.

saludable y sabroso

¿Cómo funciona la relación restrictiva con los alimentos?

Te reprimes a lo largo del día. Por la noche, al llegar a casa, te mueres de ganas de comida de verdad. Picoteas cualquier cosa nada más llegar. Sigues picoteando cualquier cosa que tengas a mano mientras preparas la cena. Luego tratas de compensarlo comiendo una gran cantidad de alimentos que “no engordan”, llegando al mismo resultado: comes más de lo necesario.

Las restricciones te harán comer más cantidad al día.

Aquellas 1500 cal., (sin grasa, ni hidratos, ni sabor, ni satisfacción) que planificaste al empezar el día, se convierten en 3000 cal., (con grasa, hidratos y culpabilidad añadida) al llegar la noche. Es decir que la relación restrictiva te conduce al exceso.

Al día siguiente, vuelta a empezar para obtener más de lo mismo. Es cierto que uno de los mejores predictores de que una persona va a ganar peso, es el que esté haciendo una dieta restrictiva.

Cuando alguien se obsesiona con la comida, pierde la sensación natural de hambre y saciedad. La prohibición de determinados alimentos los pone en valor y aumenta su deseo por ellos. Aparecen sentimientos de fracaso, desesperanza, falta de confianza en uno mismo y disminución de la autoestima.

La peor consecuencia es la aparición de un estrés relacionado con los alimentos. Irónicamente las hormonas que se generan durante el estrés también te ayudarán a engordar.

¿Cómo funciona una relación saludable con los alimentos?

Se basa en la satisfacción que producen los alimentos sabrosos, bien cocinados y con un buen porcentaje de nutrientes saludables. Además tienen que ofrecerte alternativas con un efecto de saciedad real y auténtico.

¿A qué me refiero? Te invito a que veas nuestros vídeos de repostería saludable y lo comprobarás. En el vídeo te explicamos como hacer el plato y en el texto las ventajas y la filosofía de la repostería saludable.

Una persona que está a dieta también necesita comer este tipo de repostería para destruir la creencia errónea de que lo sabroso engorda.

Así educas tu paladar en los alimentos con matices y notarás cómo las bombas de azúcar de los pseudoalimentos dejan de atraerte. Tus gustos alimentarios cambiarán rápidamente hacia un tipo de alimentos reales y saludables.

Además sentirás saciedad, satisfacción, mayor autoestima y confianza por haber resuelto un problema alimentario y culinario, que hace infeliz a muchas personas.

Como resultado de lo anterior te estarás alimentando de una manera tan saludable que te garantizará una salud y un peso adecuado.

La buena comida es la que disfrutas tres veces, cuando la cocinas, cuando te la comes y cuando te miras en el espejo.

Espero que este artículo haya desvelado el misterio de cómo mejorar tu relación con la comida

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