Globalización y dieta saludable: ¿Son compatibles?


Para explicar si la Globalización y la dieta saludable son compatibles hay que tener en cuenta que la Globalización está favoreciendo un comportamiento más uniforme en la población mundial.

El concepto de aldea global encierra una contradicción entre lo grande y lo pequeño, entre la aldea y el mundo, entre la diversidad cultural de las sociedades locales y la uniformidad de las metrópolis.

Hacer los comportamientos sociales más uniformes los hace más predecibles, así es posible prever cuál va a ser el comportamiento de los consumidores para aumentar las ventas.

¿Cómo surge una dieta saludable en un mundo globalizado?

El patrimonio gastronómico y cultural de una sociedad son los que determinan cómo se alimentan esas personas y la calidad de su salud. La dieta saludable necesita de un elemento cultural local, lo que parece oponerse al concepto mismo de globalización.

¿La Globalización solo tiene consecuencias negativas?

Es cierto que gracias a la globalización podemos disfrutar de alimentos muy saludables provenientes de otros países. No hay nada que objetar cuando hablamos de alimentos saludables, pero la “comida basura” se ha extendido gracias a la Globalización.

¿Aún podemos pensar que la Globalización y la dieta saludable son compatibles?

Globalización y la salud

¿Qué tienen en común todas las dietas saludables?

No es ni el té verde, ni el aceite de oliva.

Son los alimentos frescos o de temporada que están presentes en los mercados locales en determinadas épocas del año y provienen de la agricultura regional, lo que implica que son alimentos de gran calidad y por ello de muy buen sabor.

El buen sabor es lo que al final determina la fidelidad de una sociedad a una dieta saludable concreta.

¿Cómo conseguir que la población se alimente de manera más saludable?, y ¿Cómo conseguir que aumente el consumo de frutas y verduras?

Haciendo que los vegetales tengan más sabor, lo que se contradice con el modelo de explotación agrícola a gran escala, que propugna la Globalización.

Comer más saludable no consiste solamente en comer alimentos frescos. Un factor importantísimo es cocinar los alimentos saludables para mejorar su sabor y potenciar sus nutrientes, como lo hace la tradición culinaria que siempre va asociada a las dietas saludables.

¿Qué nos dicen los estudios nutricionales sobre dieta saludable y dieta globalizada?

Desgraciadamente los estudios nutricionales sobre dietas saludables no ahondan demasiado en las propiedades que ganan o pierden los alimentos cuando los cocinas de determinada manera. Porque uno de los secretos fundamentales de una dieta saludable es la cultura gastronómica en la que se origina.

El cómo comes y el cómo cocinas son tanto o más importantes que el qué comes.

Una dieta saludable es mucho más que un listado de alimentos sanos, porque consiste en identificarse con una cultura culinaria.

Globalización y dieta saludable: ¿Son compatibles?

¿Cómo se sirve la desinformación de la Globalización?

Te lo explicaré con un ejemplo:

El yogur está considerado un alimento saludable en todo el mundo. Pero la mayoría de los yogures no son saludables porque contienen saborizantes, azúcar y lactosa. La cantidad de probióticos que contienen es casi inexistente si los comparamos con un yogur tradicional.

Dos países en los que el consumo de yogures sea similar presentarán unos índices de salud distintos, si uno de ellos consume yogur tradicional de calidad y el otro consume yogures industriales.

Otro ejemplo de desinformación es decir que todo el té verde es igual de saludable, cuando sabemos que lo que hace tan especial al té verde es el método de procesamiento japonés, porque es el único conserva todas sus propiedades saludables.

El consumo y las ventas de té verde han aumentado a nivel mundial. Han mejorado las cuentas de resultados de las compañías que cotizan en bolsa, pero no ha mejorado la salud de las personas ni la economía de los pequeños agricultores que cultivan té verde de gran calidad.

¿Cómo la Globalización nos manipula a través de la interpretación de los resultados de los estudios nutricionales?

Gracias a la Globalización se ha impuesto el estilo marketing que consiste en inundar el mercado con un producto alimentario novedoso como ocurrió con el aceite de palma.

Cuando los consumidores descubrieron que no era saludable dejaron de comprarlo, pero los manipuladores siempre encontrarán otra manera de engañarnos.

La estrategia de la Globalización contra la dieta saludable

¿Somos víctimas de una gran conspiración alimentaria?

No sé si hay alguna conspiración detrás de todo esto, porque no sé si a las estrategias financieras que se sirven de la Globalización se les puede llamar conspiraciones.

Lo que sí sé, es que esta modalidad de negocio reporta grandes beneficios, porque pase lo que pase, las personas necesitan comer todos los días y gastarán a diario su dinero en alimentos. Ahí está la clave.

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¿Cómo se sirven los mercados internacionales de la Globalización?

Lo hacen de dos maneras:

La primera:  

Los alimentos que cotizan en el mercado de futuros, como por ejemplo el zumo de naranja o la soja, son un objetivo estratégico de las campañas de desinformación.

El mercado de futuros es el más especulativo de la bolsa internacional, y en él se puede ganar una fortuna apostando a que el precio de los alimentos va a subir o a bajar.

En el caso de la soja, una forma de conseguir un buen precio es desprestigiarla para que bajen las ventas y así, su precio.

Pero también ha sido la manera de controlar los precios mundiales y su consiguiente beneficio especulativo.

Ya que mediante la Globalización se favoreció el cultivo extensivo de soja en otros países que abandonaron unos cultivos más respetuosos con su ecología.

La soja es un ejemplo de cómo se pretende inducir a los consumidores a que compren o dejen de comprar determinados productos por un interés meramente económico disfrazándolo de un interés por la salud, pero que solo beneficia la salud económica de los especuladores.

La segunda forma de desinformación:

La encontraríamos en el origen de los fondos que financian algunos estudios cinetíficos, poco rigurosos, sobre las cualidades nutricionales de los alimentos.

 Los entramados financieros saben cómo utilizar a las fundaciones y otras instituciones supuestamente neutrales, para hacer llegar fondos de origen sospechoso a cualquier actividad, sin que los propios científicos que realizan el estudio, sepan realmente quién les financia.

No es complicado influir en el resultado de un estudio científico. Los investigadores necesitan de financiación para realizar sus investigaciones. No las pagan de sus bolsillos y en muchas ocasiones no pueden saber quién les está financiando realmente.

La Globalización contra la salud alimentaria

¿Cómo es posible influir en cómo nos alimentamos mediante la Globalización?

Sabemos que las informaciones falsas tienen una difusión mucho mayor en Internet que las verdaderas.

Pero habría que añadir que este tipo de noticias, suelen acompañarse de un marketing que las presenta como un acontecimiento extraordinario.

La naturaleza de la noticia, aunque sea falsa, ayuda a su difusión.

El factor determinante en esta situación somos nosotros, los usuarios de Internet. Los consumidores somos fáciles de persuadir porque solemos actuar en contra de lo que sería razonable. Hay aspectos de nuestra psicología que escapan al control de la razón, ya que residen en las áreas más instintivas y oscuras de nuestra mente.

El factor humano es el que, posiblemente, más ha influido en la desinformación en nutrición y además es gratis.

Globalización y dista saludable: ¿Compatibles?

¿La Globalización y la dieta saludable son compatibles en el nuevo orden mundial?

Los alimentos tienen y siempre han tenido un valor económico y estratégico, que ha prevalecido sobre el puramente nutritivo. Esos aspectos pueden influir y mucho, en el tipo de noticias que llegan a la población y que, estas noticias, pueden influir y mucho, sobre la opinión pública, su manera de alimentarse y de comprar los alimentos.

Las Globalización está dejando un rastro en nuestras sociedades que va desde la obesidad infantil a la destrucción de empleo agrícola, dos situaciones que parecen no estar relacionadas hasta las ves bajo esta óptica.

No hay una conspiración internacional, hay un gran negocio fomentado por eso que llaman el nuevo orden mundial.

Lo que me asombra de las dietas saludables es su enorme variedad regional, como el mismo plato en el pueblo de al lado se transforma en otra versión diferente. Esa es la esencia de la dieta saludable, su versatilidad: lo que nos diferencia es también lo que nos une.

Nos vemos en el próximo vídeo.

¿Crees que es posible utilizar los medios que nos proporciona la Globalización para mejorar la alimentación saludable?

¿Crees qu ela Globalización y la dieta saludable son compatibles o que podrían llegar a serlo?

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El engaño de la globalización y la dieta saludable.


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