Complejo por obesidad: ¿Cómo superarlo?


El complejo por obesidad es un ejemplo de que aquello que más nos preocupa no es lo que nos ocurre, en este caso la obesidad, sino cómo nos tomamos lo que nos ocurre, en este caso el complejo por obesidad.

Porque es bien cierto que aquello que nos aflige no es lo que nos sucede, sino cómo nos lo tomamos.

Los complejos son un rasgo muy humano, casi todo el mundo los tienen en mayor o menor medida. No se puede caer en el error de culpar a nadie por tener un complejo, porque estaríamos culpando a la víctima y al resto de la humanidad. 

El complejo por obesidad es una valoración muy negativa de la propia imagen cuya causa es un diálogo interno negativo. Este diálogo es tan constante que se transformará en hábito, ahí es cuando se forma el complejo. Su importancia está en que daña la autoestima de quienes lo padecen. 

El complejo no está en la parte física de la persona, es decir en la obesidad, sino en lo que la persona se dice a sí misma sobre la obesidad, es decir en el diálogo interno negativo.

No es extraño que muchos complejos se formen durante la infancia y la adolescencia, ya que en esa época las personas son más influenciables a los cambios de todo tipo, de hecho el crecimiento supone un cambio transcendental. 

Cuando esa persona madura y adquiere más confianza en sí misma o cuando adelgaza, su complejo por obesidad puede desaparecer o permanecer enquistado ajeno a su evolución psicológica y aunque la persona mejore en muchos aspectos, su complejo podría evolucionar a peor.

No es raro que una persona que ha tenido éxito en la vida y que tiene un aspecto envidiable pueda sentir inseguridad hacia su aspecto físico. Es como si su personalidad tuviese un pequeño departamento accesorio donde su complejo lleva una vida independiente.

▶️ ¿Cómo se genera el complejo por obesidad?

Al llegar a la adolescencia ocurren una serie de cambios hormonales que rompen la uniformidad física que compartían los niños con las niñas, porque aparecen las diferencias del sexo genético. Habrá cambios en la voz, estatura, aumento del volumen de determinadas partes del cuerpo (pecho y caderas), aparecerá el acné, vello facial, etc. 

Los adolescentes se separan en dos grupos principales según el sexo genético, lo que genera incertidumbre e inseguridad por el deseo de pertenecer a un grupo determinado, ya que los humanos tenemos un comportamiento gregario. Es normal que aumente el interés del adolescente por la aprobación de sus compañeros como perteneciente a un grupo determinado, lo que genera ansiedad. 

complejos y obesidad.

Si el desarrollo de las diferencias de forma y volumen se escapan de las de la inmensa mayoría de los adolescentes, esa persona será objeto de burlas. Muchos adolescentes sienten alivio, ante su propia inseguridad, al ver que hay otras personas con un aspecto diferente al de la mayoría.

Los adolescentes que se burlan de los que no son como ellos, tratan de disimular sus propios complejos señalando los de los demás, tratan de construirse una autoestima falsa, atacando la autoestima del otro, algo que seguirá ocurriendo en su etapa adulta.

Así la persona con complejo por obesidad cae dentro del estereotipo del chivo espiatorio: un individuo sobre el que los demás alivian su inseguridad convirtiéndolo en un marginado.

Si ese adolescente crece más o tiene más talla de sujetador comenzarán las burlas. Pero es curioso que esas dos medidas serán mejor valoradas por esos mismos adolescentes que se burlaban, al alcanzar la etapa adulta.

También los complejos, obsesiones y preocupaciones de los adultos que son importantes para una adolescente, pueden ser transferidos (traspasados) a esa adolescente, que los integrará en su archivo de inseguridades aceptandolas como propias.

La sensación, real o imaginaria, de no ser querida o tenida en cuenta por sus mayores en su estreno de la etapa adulta, tratará de explicar mediante aquello que cree que la hace diferente y se dirá: “No me quieren porque tengo un defecto en mi persona”. “Lo que no me gusta de mí misma, tampoco ha de gustarle a ellos”. 

▶️ ¿Qué es lo que no le gusta de sí misma a esa adolescente?:

Lo que rompe la uniformidad del grupo de sus iguales, ya sea el acné, estatura, peso, etc.

Si a esto le añadimos las exigencias desproporcionadas que tienen los jóvenes para integrarse en el mundo laboral  y cómo se traduce en unas exigencias académicas que ponen a los estudiantes al límite de sus capacidades. No debería extrañarnos que en muchas sociedades hay personas muy bien preparadas académicamente, pero con complejo de inferioridad y una autoestima muy pobre, causadas por unas exigencias que no se ajustaban a la realidad humana, sino a la mala gestión política o económica.

El propio sistema se encargará de explotar a estas personas tan brillantes, pero con baja autoestima que no saben lo que valen y a los que el sistema les negará ese reconocimiento.

▶️ ¿Tener complejo por obesidad es para preocuparse?

Es tan fácil adquirir un complejo que lo que ha de asombrarte es que no haya más personas que los padezcan. Aunque quizás todo el mundo padece un complejo que oculta de mejor o peor manera.

Incluso las personas desconsideradas con tu complejo por obesidad, las que te hacen sentir mal, también tienen complejos. Nadie se libra.

Los complejos son tan habituales que me pregunto si no serán un rasgo normal de la especie humana, lo que me llevaría a hacer la segunda pregunta: ¿Es necesario luchar contra los complejos o, es mejor, aprender a asumirlos como un rasgo humano natural de todas las personas, de todas las culturas y de todos los tiempos?

Dado que todas las personas tienen algún complejo.

Analiza tus complejos.

▶️ ¿La mala comunicación es la causa de los complejos?

Todo el mundo es responsable de lo que sale de su boca, pero no puede ser responsable de cómo lo oyen los oídos de su interlocutor y de cómo lo interpreta en su mente.

Esta reflexión contiene una clave importante para mantener siempre una buena comunicación, sin caer en la trampa de lo que te quiere hacer oír tu complejo por obesidad o de tratar de encontrarle una explicación lógica al comportamiento inadecuado de los demás, por ejemplo cuando te preguntas: 

¿Por qué me ha dicho que estoy gorda o que me queda mal este vestido?, ¿Tendrá razón en lo que dice? : Son las dos preguntas típicas que te llevan a darle vueltas a la cabeza sin llegar a ninguna parte, porque el problema no está en ti, sino en lo inadecuado del comentario de la otra persona.

Has caído en la trampa de creer que ese comentario tiene algo de razón, cuando lo que pretendía la otra persona no era informarte sino herirte. 

▶️ ¿Por qué alguien querría herirte?

Porque también se siente vulnerable y trata que nadie se fije en sus complejos señalando a gritos los complejos de los demás, porque cree que así nadie se fijará en los suyos.

Es una persona que necesita desahogar su rabia sobre alguien que no represente un peligro, alguien a quien se pueda herir fácilmente, a ser posible que tenga la autoestima muy baja, porque asumirá el insulto como cierto y no se le ocurrirá contraatacar.

Estas personas saben elegir muy bien a sus víctimas porque, tienen años de práctica en detectar aquellas señales sutiles que indican que alguien tiene un complejo o que puede ser herido por un comentario impertinente

▶️ ¿Qué ocurre generalmente cuando eres víctima del ataque de otra persona?

Sientes rabia y confusión porque no entiendes cómo alguien puede portarse de una manera tan cruel e injusta contigo, cuando tú no le habías hecho nada. Te preguntas por qué hay personas que te tratan de esa manera sin ninguna explicación.

Piensas que no es justo que te traten así, nadie debería tratar a otra persona de esa manera. Estás convencida de que una persona tan impertinente tiene que ser absolutamente mala, porque nadie de ninguna manera debería tratar así a un ser humano.

Sientes una rabia inmensa ante ese trato injusto y piensas que esa persona se merece que le den una lección. Te gustaría decirle algo que la hiciese sentir lo mismo que te hace sentir a ti. Pero estás tan dolida que no sabes qué decirle en ese momento y te sientes torpe y estúpida por no saber defenderte. 

Crees que nunca superarás tu complejo por obesidad, que nunca podrás adelgazar y que todo el mundo sabrá que eres una fracasada.

▶️ ¿Qué te estás haciendo?

La auto-condena es lo contrario de la autoestima. Te estás atacando a ti misma cómo lo hace esa persona impertinente. Estás colaborando con ella en hacerte daño.

Te estás dando a ti misma ese trato injusto que sabes que no te mereces.

Pero no eres culpable de nada, porque no eres consciente de cómo te hablas.

Obesidad y complejos.

▶️ ¿De dónde viene tu complejo por obesidad? 

No nace en tu cuerpo, sino en las palabras que te dices, porque:

El cómo te hablas se convertirá en cómo te tratas.

Esas palabras que te dices de que eres una fracasada son la causa de tu complejo. Te las repites una y otra vez a lo largo del día.

Esa persona impertinente no ha hecho más que poner en marcha el mecanismo que utilizas para mantener activo tu complejo por obesidad. Simplemente se ha aprovechado del daño que tú misma te haces cuando te desprecias, cada vez que piensas que no vales para nada o que tu aspecto físico es un problema insuperable.

El daño ya estaba hecho y esa persona no hizo más que reactivar algo que ya estaba ahí. Pero no es tu culpa que otra persona te falte al respeto y no es tu culpa que te trates de esa manera cuando nunca te habías dado cuenta de lo que te estabas haciendo.

Trátate con respeto a partir de ahora, pero no esperes tratarte bien desde el primer día, es normal que en ocasiones vuelvas a caer en la costumbre de tratarte con poca consideración.

Nuestro cerebro no es un superordenador. Tiene algunos fallos que ya vienen de fábrica. Es normal que todos tengamos problemas y que todos tengamos complejos.

Además, piensa que las personas somos un reflejo de las sociedades en las que vivimos. Las sociedades modernas son fácilmente manipulables y muchas veces no hacemos más que reflejar esa manipulación que sufrimos. Si todos fuésemos iguales tendríamos los mismos gustos y compraríamos las mismas cosas, eso sería una ventaja para algunas empresas que viven de la manipulación. 

Ser diferentes, salirse de la fila o no pertenecer a la mayoría puede ser un problema.

Lo que te pasa a ti con tu talla, también le ocurre a otras personas que no son como la mayoría, porque son más inteligentes o menos inteligentes o porque simplemente no piensan igual.

Ya te he dicho que lo que te pasa no es culpa tuya. 

▶️ ¿Cómo se forma un hábito?

Cuando repetimos un comportamiento o un pensamiento determinado número de veces, lo convertimos en automático. Esto quiere decir que escapa de nuestro control, porque se activa solo, sin que nosotros lo queramos. Se hace independiente de nuestra voluntad

Si repites todos los días que estás gorda, que nunca conseguirás adelgazar, que eres una persona despreciable, te haces más daño del que crees, porque esa manera de pensar se convierte en un círculo vicioso del que te costará salir.

Piensas de esa manera por costumbre y cómo es la única manera de pensar que conoces crees que es cierta.

Complejo por obesidad y autoestima.

▶️ ¿Por qué tienes complejo por obesidad? 

Ya te expliqué que nuestro cerebro es muy limitado. Para ahorrar espacio y ser más eficaz trae incorporado un mecanismo de ayuda que sirve para hacer automáticos aquellos pensamientos o comportamientos que no son importantes y que a fuerza de repetirlos se automatizan, para que podamos pensar o actuar, mientras hacemos otra cosa. 

Por ejemplo cuando conducimos lo hacemos de manera automática. Puedes conducir mientras piensas en cómo vas a organizar tu jornada o incluso puedes hacerlo mientras conversas con otra persona.

Desgraciadamente ese sistema automático que sirve para crear hábitos, también nos puede complicar la vida cuando pensamos en negativo. Si te preocupa tu complejo por obesidad y piensas demasiado en él, lo acabarás automatizando y te identificarás con él sin ser consciente.

Muchas veces que te sientes deprimida o de malhumor y no sabes por qué, es porque has pensado en lo que te acompleja. Como no eres consciente de pensar en ello, nunca sabrás que es la causa de tu malhumor. Tu complejo se ha automatizado, escapa del control de la razón.

Vive en un mundo independiente, al margen de lo que piense tu mente.

Resulta paradójico que un mecanismo cuya función era ayudarnos a ser más eficientes pueda convertirse en uno de los obstáculos que más nos complican la vida. Porque aquello que nos lastima se queda dando vueltas por nuestra cabeza sin que seamos capaces de controlarlo.

El complejo por obesidad se activa por sí solo y es capaz de hacerte sentir mal en cualquier momento. Puede aparecer durante una situación tranquila o en otra en la que te sentías completamente feliz.

Desgraciadamente no tiene interruptor de apagado, no es tan fácil desactivarlo. Por eso te aconsejo que no luches contra él, ni trates de reprimirlo, porque cada vez que lo haces, lo automatizas más.

Fíjate que hace un momento creías que las personas impertinentes eran la causa de tu complejo y ahora sabes que la manera en la que te hablas y en la que te tratas son las que mantienen tu complejo activo, porque a fuerza de repetirlo se ha hecho autónomo. ¡Has avanzado, ya sabes más de lo que sabías!

▶️ ¿Pero si te hablas de esa manera tan injusta, eres la culpable de lo que te pasa?

En absoluto, porque no lo estabas haciendo a propósito, ni sabías las consecuencias que tienen las palabras con las que te hablas. Las repeticiones también automatizan los pensamientos que nos hacen infelices y por un simple proceso de autosugestión nos los acabamos creyendo.

Ahora sabes que las personas que te tratan irrespetuosamente no son la causa real de tu complejo, sino esos pensamientos negativos que tienes hacia ti misma y que a fuerza de repetirse se han automatizado.

No es tu culpa lo que te ocurre. Eres víctima de un cerebro con un sistema operativo obsoleto. Necesitas practicar con tu mente para pensar y actuar teniendo en cuenta los defectos que trae incorporados de fábrica. Se trata de que las imperfecciones mentales no te perjudiquen. Se trata de que aprendas y practiques a pensar de una manera que te ayude.

Complejo por obesidad.

▶️ ¿Cómo salimos de esta pesadilla?

La buena noticia es que ya hemos encontrado la salida. Sabemos dónde estamos y sabemos qué te pasa. Hemos encontrado el principio del laberinto. Lo que viene a continuación son los pasos detallados para encontrar la salida.

Date un trato amable.

El mismo trato que desearías que te diesen los demás.

No podemos hacer que los demás nos traten de manera amable, pero podemos pedirnos a nosotros mismos ese trato amable. 

El cómo te hablas se convierte en cómo te tratas, a fuerza de repetirte convertirás tu complejo en un hábito. Convertirás el tratarte mal en una costumbre.

Y cuando eso ocurre es muy difícil cambiar, porque estarás tratando de cambiar un mal hábito que está minando tu autoestima. Cuando tu autoestima está baja es muy difícil mejorar.

Recuerda que la auto-culpa es lo contrario a la autoestima.

El trato amable y justo fortalece la autoestima.

Éste es el segundo paso: fortalece la autoestima, para fortalecerla solo tienes que dejar de culparte de todo.

✅ Pídele una explicación a esas ideas equivocadas cuando pretendan hacerte sentir mal.

Sabemos que tus pensamientos negativos y creencias erróneas son los ladrillos y el cemento que forman el edificio de tu complejo.

Cuando te digas que eres una fracasada, cuando te sientas torpe y estúpida, cuando pienses que los demás sabrán que eres incapaz de solucionar tus problemas pregúntate:

  • ¿En qué te basas para decir que nunca podrás adelgazar?, ¿Tienes alguna prueba objetiva que lo demuestre o estás exagerando?
  • ¿Hay alguna evidencia que invalide la creencia de que vas a tener sobrepeso toda la vida?
  • ¿Hay alguna ley del Universo que indique que las personas deban comportarse de otra manera contigo? ¿Están obligadas a comportarse como tu desearías?
  • ¿Tienes alguna prueba de que lo que crees sobre las personas que te tratan mal es cierto y de que son siempre malas personas por un comportamiento puntual? ¿crees que en ocasiones se portan bien?
Obesidad sin complejos.

La mala comunicación contigo misma es la causa de los complejos

Ahora estás intentando comunicarte mejor con tus ideas negativas, estás tratando que no dominen la totalidad de tus pensamientos. Las ideas negativas dominan las conversaciones que ocurren en tu cabeza por eso no dejan oír tu propia voz. Estamos haciéndole un sitio a tu propia voz. 

 Así se construye la autoestima.

Piensa que la utilidad de los obstáculos es enseñarnos a adaptarnos mejor a nuestro entorno. Entiende que adaptarte no es conformarte, sino utilizar los medios de que dispones para sacarles todo el partido y que te beneficien.

Muchas veces habrás deseado no tener problemas, pero hay un deseo mucho mejor, que es desear que seas capaz de superar todos los problemas que se presenten. Desear no tener problemas es pedir un imposible. Los problemas siempre estarán ahí esperándote.

Desear saber resolverlos, es el mejor deseo que existe, porque partes de una situación real, la de aceptar que siempre tendrás problemas.

A partir de esa realidad deseas saber resolver problemas y de eso va este artículo. De que aprendas a gestionar un problema importante que tienes y nunca te han dicho cómo arreglarlo.

Lo que te hace infeliz son tus expectativas irreales. Siempre que desees algo pídelo desde la REALIDAD , porque si no lo haces, tu vida se complicará muchísimo y serás una persona muy desgraciada.

No pienses en lo que deberían hacer los demás, ni en cómo deberían ser las cosas, sino en lo que podrías hacer tú por mejorar, por ser más feliz y porque no te importe lo que te digan los demás, sino por cómo te lo tomas tú cuando te lo dicen, porque ahí está la clave. No está en lo que te dicen sino en cómo te lo tomas tú.

Stop a los complejos.

Un poco de sabiduría ancestral.

El Dhammapada que es uno de los textos más sagrados del budismo dice en el primer verso:

«El pensamiento es anterior a todo lo que existe, el pensamiento primero imagina y luego crea. Cuando alguien actúa o habla con el pensamiento equivocado, la insatisfacción causada por sus palabras lo perseguirán siempre, como la rueda del carro sigue a la pezuña del buey».

«El pensamiento imagina y luego crea»: Si estás convencida de que el mundo está lleno de personas crueles, tu mente se focalizará solo en ese tipo de personas y solo podrás ver crueldad, porque en eso está centrada tu mente. Así pensarás que solo hay crueldad en el mundo porque es lo único que ves. 

Si piensas que eres muy desgraciada por la talla que vistes y por no poder ponerte ropa bonita, solo verás fealdad y no podrás ver que siempre puedes cambiar, mejorar tu aspecto y adelgazar.

«Cuando alguien actúa o habla con el pensamiento equivocado, la insatisfacción causada por sus palabras lo perseguirán siempre, como la rueda del carro sigue a la pezuña del buey».

Tu manera de pensar condiciona tu manera de comportarte. Tu manera de comportarte es la manera en la que te relacionas con el mundo. Tu manera de relacionarte con el mundo provocará que el mundo solo te enseñe lo que quieres ver. A esto se le llama autosugestión, la mente te enseñará solamente aquellos aspectos de la realidad que crees que existen y te perderás otras realidades y otras formas de ver la vida.

Por eso el mundo es un reflejo de lo que piensas, por eso la rueda del carro sigue a la pezuña del buey. Autosugestión.

Tu realidad particular y tu comportamiento siguen a tu pensamiento. Ten cuidado con lo que piensas o crees sinceramente sobre ti, porque ese tipo de pensamientos conformará la realidad en la que vives. Autosugestión.


Acomplejada por la obesidad.

Ya te he dicho que no eres la culpable de tu complejo por obesidad, sino la víctima de una manera de pensar en la que es muy fácil caer sobre todo cuando eres objeto de la ira de los demás, porque sin quererlo la forma que tienes de hablarte en esos momentos es lo que más daño te hace.

Porque es ahí donde está tu complejo, en cómo te hablas.

Pero ahora sabes lo que te ocurre y donde está la raíz de tu complejo. Ahora sabes que las personas que vuelcan sobre ti su frustración tienen problemas mucho más graves que los tuyos.

Es muy importante que cuides tu diálogo interior como te he enseñado, porque el cómo te hablas y lo que te dices, son la clave de todo lo que te pasa.

Después de pasarme la vida ayudando a personas con sus problemas he llegado a la conclusión de que las personas que buscan ayuda es porque en el fondo están más sanos que el resto, solo necesitan reencontrar su camino. Las personas que más problemas causan a los demás, son los que necesitarían de una terapia, pero desgraciadamente utilizan a otras personas como vertedero de su podredumbre personal.

El problema de los complejos es que siempre los sufren las personas que menos se lo merecen.

Te animo a que veas y oigas este artículo más de una vez, porque cada vez que lo hagas descubrirás detalles muy importantes que te habían pasado desapercibidos en la ocasión anterior. Cada vez entenderás su contenido de una manera distinta y mejor porque eso querrá decir que estás mejorando.

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