Conoce la flora intestinal


Conoce la flora intestinal porque no vives sola en tu cuerpo, compartes el alquiler con unos compañeros de apartamento tan silenciosos y discretos, que no sabías que estaban ahí.

Nuestro sistema digestivo y nuestra piel están colonizados por trillones de microorganismos, que tienen la misión de defendernos frente a cualquier agresión provocada por los gérmenes dañinos, que siempre están preparados para el ataque.

Los gérmenes también sirven para controlar a otros gérmenes.

Además son necesarios para la absorción y fabricación de determinados nutrientes y también son importantes para tu buen estado de salud.

Los gérmenes que se comportan como amigos, forman lo que se llama microbioma, que lo constituyen los gérmenes que cubren nuestra piel y la flora intestinal.

El microbioma es muy dinámico, varia con la edad, la alimentación y el estilo de vida.

Tu destino está completamente ligado a los cambios que sufre tu microbioma. Tú puedes cambiar tu flora intestinal si quieres mejorar tu salud.

Entre las circunstancias que pueden destruir la flora intestinal están los tratamientos con antibióticos, la disminución del consumo de fibra y la carencia de alimentos fermentados.

La Flora intestinal forma parte del microbioma.
La Flora intestinal forma parte del microbioma.

➡️ ¿Cómo trabajan los microbios amistosos de tu flora intestinal en tu beneficio?

Cuando el organismo está controlado por los microbios beneficiosos, todo irá bien. Mientras los microbios perjudiciales estén en minoría no hay problema. Pero si por alguna razón se rompe el equilibrio, esa minoría dará un golpe de estado volviéndose peligrosa.

A los gérmenes beneficiosos que viven DE nuestro cuerpo les interesa nuestro bienestar. Tu cuerpo les ofrece un hogar y alimentos. Ellos te dan a cambio, salud y bienestar.

Los gérmenes beneficiosos impiden las enfermedades que provocan los gérmenes dañinos e incluso los hacen trabajar en tu beneficio mientras tengan el control.

Lo importante es mantener un equilibrio de fuerzas que favorezca la diversidad, porque si los gérmenes dañinos toman el mando, enfermarás.

Por eso no es nada extraño que tras la toma de antibióticos aparezca una infección por hongos o micosis en la piel o una infección urinaria, porque los antibióticos habrán reducido el número de gérmenes beneficiosos.

Los antibióticos no son malos, pero hay que saber utilizarlos correctamente para evitar los desequilibrios en nuestro microbioma.

Flora bacteriana y obesidad.
Flora bacteriana y obesidad.

➡️ ¿Tu flora intestinal puede hacerte engordar?

Es cierto que la flora intestinal nos ayuda a extraer nutrientes de los alimentos. Las bacterias intestinales beneficiosas nos ayudan a alimentarnos mejor, porque extraen sobre todo nutrientes que son necesarios para nuestra salud.

En cambio las personas obesas tienen más bacterias perjudiciales que extraen más calorías de los alimentos. Las bacterias producen fermentaciones sobre los alimentos y los alimentos cambian su composición nutricional debido a esas fermentaciones, en unos casos para alimentarnos mejor y en otros para ayudarnos a engordar.

Decir que las bacterias intestinales son la causa de la obesidad es buscar una explicación demasiado simple para un problema complejo.

Las bacterias no nos obligan a comer en exceso, ni han entrado en nuestro intestino a la fuerza. Nosotros podemos alimentarnos mejor por propia voluntad, para así cambiar el contenido bacteriano de nuestro intestino para estar mas sanos y delgados.

La flora intestinal forma parte del entramado de la obesidad en el que no te hace engordar una única causa, sino la suma de todos los pequeños detalles cuentan, porque se van a aliar para perjudicarte.

Las bacterias intestinales vienen a confirmar que adelgazar no es contar calorías, es algo más amplio que tiene que abarcar a todo el individuo. Adelgazar es aprender a comer saludable, a cocinar saludable y a mantener una relación con los alimentos que no sea restrictiva, sino saludable.

La desinformación es el principal motivo de la mala alimentación de muchas personas y es la principal causa de obesidad en la actualidad.

➡️ ¿Cómo empieza tu relación con el amigo microbioma?

Posiblemente comienza antes de nacer, pero sabemos que nuestra “relación oficial” con el microbioma comienza durante el parto.

En los últimos meses del embarazo se favorece el crecimiento de bacterias de tipo lactobacillus que fabrican ácido láctico, que es como el de la leche o el que se produce por la fermentación de las verduras. Su misión es evitar que el canal del parto de las madres se contamine de bacterias peligrosas para el bebé.

Sabemos que los niños que nacen de parto natural están colonizados de bacterias beneficiosas como el lactobacillus, que adquieren de sus madres en el momento de nacer.

En cambio los que nacen por cesárea están colonizados por las bacterias típicas de los hospitales que son peligrosas. Además sus madres recibieron un tratamiento de antibioticos previo a la cesarea. Ahí puede estar la causa de que el sistema inmunitario de los nacidos por cesárea sea menos eficaz y que tengan más propensión a enfermedades como el asma o alergias.

Además los lactobacillus del intestino del niño le ayudará a digerir la leche materna para aprovechar mejor sus nutrientes.

Además la leche humana es rica en oligosacáridos que el niño no puede digerir, pero que son un alimento fundamental para las bifidobacterias que se encargan de proteger al niño de otras bacterias peligrosas que pueden estar presentes en el pezón o la piel de su madre.

Cuando el niño sea un poco mayor se llevará todos los objetos a la boca, con lo que comenzará una relación con los gérmenes de su hogar, también compartirá los gérmenes de sus familiares e incluso los de la mascota de la familia.

Su sistema inmunológico aprenderá a diferenciar los gérmenes peligrosos de los amistosos, de esta manera tendrá menos riesgo de padecer enfermedades inmunitarias.

Las enfermedades inmunitarias se producen porque nuestro sistema de defensas ataca a partes de nuestro cuerpo, porque no las reconoce como propias.

Qué ocurre cuando tomamos antibióticos sin necesidad, sobre todo durante la infancia, que nuestro sistema inmunitario tendrá serias dificultades para madurar de forma adecuada y no sería extraño que atacase a nuestro propio cuerpo como ocurre en las enfermedades autoinmunes.

La flora intestinal forma parte de tu sistema de defensas.
La flora intestinal forma parte de tu sistema de defensas.

➡️ ¿Cómo te ayuda tu flora intestinal?

Te ayuda a digerir los alimentos, te defiende de los gérmenes peligrosos, te ayuda a absorber los nutrientes, neutraliza los cancerígenos, fabrica vitaminas, y madura tu sistema inmunológico. Y todo eso a cambio de un hogar y alimentos.

¿Entiendes por qué es tan importante la buena salud de las bacterias de tu flora intestinal? Dependes de ella y ella depende de ti. Os necesitáis mutuamente y también enfermarás cuando tus bacterias enfermen.

Se puede saber mucho de la salud y la manera de alimentarse de una persona con solo echar un vistazo a las bacterias que viven en su intestino.

Vivimos inmersos en un verdadero sistema ecológico que está en nuestra piel e intestino y como todo sistema ecológico es muy sensible a cualquier agresión. Cuando está dañado es muy complicado volverlo a recuperar, incluso aunque tomes probióticos.

Aún no conocemos a fondo nuestra flora intestinal porque no es un grupo de bacterias que viven en tu interior, son un Universo ecológico de gérmenes que está influido por el medioambiente en el que tú te desenvuelves.

Tu estilo de vida y alimentación influyen en el tipo de microbioma que posees.

➡️ ¿Qué es la disbiosis?

Es cualquier desequilibrio en nuestra flora bacteriana, ya sea en la piel o en el interior del cuerpo.

La consecuencia es que disminuyen los gérmenes beneficiosos y su lugar es ocupado por los gérmenes dañinos.

Esta enfermedad a diferencia de otras, no produce lesiones visibles en los órganos, porque el daño solo se aprecia en los gérmenes del microbioma y en el trabajo que realizan para nosotros. No enferma una parte de tu cuerpo, sino tus gérmenes beneficiosos.

En la actualidad la disbiosis es un problema muy frecuente.

La disbiosis está detrás de muchos trastornos de los que no conocíamos su causa. Pero como ocurre con las enfermedades nuevas, no debes caer en el error de creer que todo lo inexplicable se debe a la disbiosis.

Disbiosis es cualquier alteración en tu flora bacteriana.
Disbiosis es cualquier alteración en tu flora bacteriana.

➡️ ¿Cuáles son las causas de la disbiosis?

  • Los antibióticos que aniquilan la flora bacteriana porque son incapaces de distinguir entre microbios amigos o enemigos.
  • Los antiinflamatorios no esteroideos, más conocidos como antirreumáticos que tienen como efecto secundario el dañar las mucosas digestivas y así favorecen que los gérmenes perjudiciales se atrincheren en las zonas lesionadas y aumenten la permeabilidad intestinal. Favorecen que pasen a la sangre, ciertas substancias del intestino que habitualmente no pueden hacerlo.
  • Los antiácidos que eliminan el ácido del estómago. Cuando el ácido desaparece se trastoca el equilibrio bacteriano y aparece la disbiosis. La función del ácido es eliminar algunas bacterias peligrosas.
  • Tratamientos hormonales y la píldora anticonceptiva que también se utiliza para tratar el acné, los dolores menstruales y la endometriosis. Las hormonas favorecen el desequilibrio microbiano y la disbiosis.
  • Los corticoesteroides que deprimen el sistema de defensas.
  • La quimioterapia que siempre necesitaría de un tratamiento complementario que favorezca la salud del microbioma.
  • El azúcar, las grasas y los alimentos procesados son el alimento perfecto para que aumenten los microbios dañinos. De esta manera estás alimentando al enemigo.
  • La falta de fibra en la dieta que actúa como prebioticos y favorece el desarrollo de las bacterias beneficiosas.
  • El alcohol
  • El estrés provoca una disminución en cantidad y variedad de la flora intestinal. Con el estrés nuestro cuerpo fabrica más cortisol y ya vimos los efectos adversos de los corticoesteroides.
  • Las enfermedades que necesitan un tratamiento de antibióticos.

Tienes que tomar la medicación que necesites, pero teniendo en cuenta las consecuencias del tratamiento sobre la flora bacteriana, para tratar de contrarrestarlas al máximo, y así evitar que se puedan presentar otras enfermedades asociadas cuando tu estado de salud está comprometido.

Una parte fundamental de cualquier tratamiento agresivo, debería ser repoblar tu cuerpo de bacterias que mantengan controlados a los gérmenes peligrosos.

➡️ ¿Qué tipo de enfermedades empeoran con la disbiosis?

La más conocida es la distensión abdominal. Hay otras situaciones que la producen, como el comer rápido con ansiedad, que ya te comenté en otros vídeos.

Otras enfermedades: Sindrome de intestino irritable, enfermedad inflamatoria intestinal (colitis ulcerosa y enfermedad de Chron), el intestino permeable, el sobrecrecimiento bacteriano intestinal, la enfermedad celíaca por intolerancia al gluten, las alergias alimentarias, algunas enfermedades de la piel, el síndrome de fatiga crónica e incluso la depresión.

No caigas en el error de pensar que todo lo que no tiene una causa conocida se debe a un desorden bacteriano. Pero deberías saber que en todos estos procesos hay que atender al bienestar de la flora bacteriana, porque puede ayudar y mucho, al bienestar de las personas que padecen estas enfermedades.

Flora bacteriana.
Flora bacteriana.

➡️ ¿Qué puedes hacer por tu flora intestinal?

Lo primero y más importante es NO alimentar a las bacterias perjudiciales que reemplazan a la flora bacteriana saludable. Para ello es necesario evitar tres tipos de alimentos:

El azúcar refinado, las grasas perjudiciales y los alimentos ultraprocesados.

✔️ Comparte tu comida con tus bacterias: alimenta a tus aliados.

¿Qué comen las bacterias?, hidratos de carbono complejos.

Los carbohidratos simples son peligrosos, son ese azúcar que alimenta a las bacterias dañinas y lo encontramos en la bollería industrial, refrescos, alimentos muy procesados y todos los alimentos más calóricos.

Los carbohidratos complejos se encuentran en la fibra de las frutas, verduras, legumbres y cereales integrales. Son un alimento prebiótico porque alimenta a la flora intestinal.

✔️ Repuebla tus bacterias con alimentos fermentados.

Aportan bacterias vivas (Probióticos) que repueblan y aportan variedad a la flora intestinal.

Miso, salsa de soja sin pasteurizar, tempé, chucrut, kimchi, kéfir, yogurt, kombuchá, entre otros.

✔️ Aumenta el consumo habitual de vegetales

Estos vegetales por su contenido en carbohidratos complejos, han de ser muy variados, para que nos ayuden a repoblar nuestro intestino. Pero además te ayudarán a adelgazar porque no son alimentos muy calóricos.

✔️ Aumenta el consumo de alimentos de kilómetro 0 que son alimentos frescos

Aportan mas nutrientes porque son más frescos y contienen menos abonos y pesticidas que no destruyen la flora intestinal.

Aún no se sabe todo sobre la flora intestinal.
Aún no se sabe todo sobre la flora intestinal.

Alimentar a tu flora intestinal es parte de una alimentación saludable, en este artículo has aprendido cómo hacerlo.

Si aún te preguntas si estamos solos en el Universo: Busca la respuesta en tu interior, concretamente en unos gérmenes microscópicos, que por alguna razón desconocida están ahí para ayudarte. Los hemos ignorado durante miles de años y últimamente hemos empezado a destruirlos.

Te interesa:

Cómo utilizar los alimentos fermentados japoneses

Para saber más:

Wikipedia


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